Astrónomos platenses que brillan en el firmamento

Sus nombres son usados para denominar a los asteroides. Hay ocho científicos del observatorio platense que dan nombre a cuerpos descubiertos en la estación de San Juan. Allí se descubrieron y “bautizaron” cerca de 80 asteroides. Entre los homenajeados también está Favaloro.
“Tu asteroide es el número 5.289 y lo descubrimos el 29 de mayo de 1990. Desde entonces estábamos esperando que cumplieras los 70 años, para nosotros solicitarle a la Unión Astronómica Internacional (IAU) que aceptara nuestra sugerencia de ponerle tu nombre. Por fin llegó el día: desde hoy y hasta que haya Sistema Solar y seres humanos que habiten este planeta, el asteroide 5.289 se llama Niemela, lo repito, se llama Niemela por vos”. El texto llegó a manos de Virpi Niemella en diciembre del año pasado, pocos días antes de que la reconocida astrónoma del Observatorio de La Plata falleciera. Estaba firmada por el licenciado Carlos López, director del Grupo ASiPEG (Astronomía del Sistema Solar y Parámetros de Estructura Galáctica), que trabaja en la estación astronómica de altura Doctor Carlos Ulrico Cesco” ubicada en San Juan. Ese centro se dedica especialmente al seguimiento de asteroides que transitan el cielo del hemisferio sur. En su trayectoria, esa estación descubrió y dio nombre a 79 de esos cuerpos, ocho de los cuales corresponden a astrónomos vinculados con la ciudad. Cinco de ellos están vivos y algunos en plena actividad. Ellos son el asteroide 2.605, llamado Sahade, como homenaje al doctor Jorge Sahade. El 5.793, denominado Ringuelet, por la doctora Adela Ringuelet. El 5.758, Brunini, en honor a Adrián Brunini. El asteroide 6.505 Muzzio, por el doctor Juan Carlos Muzzio. Y el 5.386 Bajaja, por el doctor Esteban Bajaja, del Instituto Argentino de Radioastronomía. Los otros cinco platenses homenajeados son los astrónomos fallecidos Carlos Jaschek, cuyo apellido da nombre al asteroide 2.964, Ricardo Platzeck, homenajeado con el asteroide 2.179, y Virpi Niamela, que da nombre al asteroide 5.289. En este caso, según explica el propio director del Observatorio sanjuanino, “quisimos homenajear a astrónomos destacados de nuestro país o a personas que, independientemente de su actividad, como en el caso del asteroide Favaloro, contribuyeron a la ciencia argentina”. Pero el criterio utilizado no siempre fue el mismo. “A lo largo de los años hemos ido cambiando -explica López-. Así, hubo épocas en que preferimos los personajes históricos, y en consecuencia, bautizamos asteroides con los nombres de Sarmiento, San Martín, o Belgrano”. En otro momento, el criterio elegido por el equipo de astrónomos fue el geográfico. Entonces existen asteroides como Cuyo o Calingasta. Un caso excepcional es el del asteroide 7.724, llamado Moroso en honor al matrimonio Pascuala Moroso-Rafael Villalobos, puesteros de la zona del Observatorio que brindaron un apoyo incondicional a la actividad”.